Una vez bien conocida la legalidad, los múltiples beneficios, el gran aprovechamiento, el reconocimiento del cultivo en la PAC y seguros agrícolas, el cáñamo industrial sigue creciendo en toda Europa gracias a un reducido número de personas y entidades llamadas HISTORIAS DE ÉXITO que han actuado como reclamos para que cada vez sean más los emprendedores, empresarios, simpatizantes, aficionados, oportunistas, etc. que se plantean emprender desde el desconocimiento una actividad relacionada con este maravilloso cultivo, dando como resultado lo que podemos llamar LA FIEBRE DEL ORO VERDE, debido a este desconocimiento profundo, la falta de formación o la gran osadía de creerse capaz porque conoce a Google, la gran mayoría de proyectos suelen quebrar en el primer año manchando así la imagen y reputación del mismo en su zona.

 Esto es debido principalmente por diferentes motivos:

 1) La planta de Cannabis Sativa L. es tan fuerte como caprichosa, de hecho ya se conocía en tiempo del imperio romano donde la llamaban "Cañamún Sativa" lo cual significa en latín "planta salvaje que se cultiva", dicho nombre ya hace alusión a los caprichos de la planta. Los romanos la cultivaban como un cultivo muy goloso económicamente debido a la gran demanda de sus fibras para el imperio, sobre todo en tiempos bélicos y la escasez de las mismas debido a la rebeldía de esta planta de crecer donde, como y cuando quiere.

2) Comenzar un proyecto cuesta mucho, sobre todo en un sector donde no hay nada escrito, muy desconocido y en un entorno global de crisis económica por lo que el emprendedor o equipo promotor ve las minutas de los profesionales, la recogida de datos y trámites administrativos como un gasto de tiempo y dinero innecesario, siendo estos realmente una inversión. La planificación estratégica en la mayoría de los proyectos solo es un montón de papeles rellenados aprisa a través del corta y pega de Google o información gratuita y sin sentido que le dieron telefónicamente a través de un contacto en la red.

Pero a pesar de todo esto 122 hectáreas de cáñamo se han censado en 2015 en España de diversas entidades, quedando destruidas por completo 57 hectáreas por motivos de diferentes índoles, casi todas achacables a fallos humanos. Pero a pesar de ello, una parcela de 8 hectáreas en el valle del bajo Guadalquivir ha producido este verano 27.000 kg por hectárea de materia bruta la cual ha tenido una buena aceptación en el mercado, esta producción ha roto los esquemas llegando a rentabilizar la hectárea en 30.000€ brutos.

P.D: Todo el que siembra no tiene porque recoger.

Publicado: 18 de Febrero de 2016